La inteligencia artificial (IA) ya es una realidad cotidiana en las empresas españolas y está transformando profundamente el mercado laboral. Su impacto es tan significativo que el V AENC incluye por primera vez una cláusula específica dedicada a esta tecnología, situando a España como referente europeo.
IA en el trabajo: presente y no futuro
José Varela, responsable de digitalización de UGT, destaca que la IA ya está integrada en los procesos laborales, especialmente en dos ámbitos:
- Selección de personal, donde grandes empresas usan sistemas automatizados como primer filtro.
- Automatización de tareas repetitivas, mediante agentes de IA que replican patrones y sustituyen funciones humanas.
Esta implantación está redefiniendo roles, ritmos de trabajo y perfiles profesionales.
Un acuerdo pionero para garantizar transparencia y derechos
El nuevo acuerdo establece una serie de principios que permitan asegurar:
- La transparencia algorítmica;
- la protección de los derechos laborales y,
- el uso ético y no discriminatorio de la IA.
La opacidad de los algoritmos es uno de los mayores riesgos, ya que puede generar sesgos de género, raza o edad sin que las empresas comprendan cómo se toman las decisiones.
Impacto en el empleo: despidos y sectores afectados
La sustitución de puestos por IA ya es una realidad. En los últimos seis meses se han registrado seis grandes despidos colectivos vinculados a la automatización. Los sectores más afectados son:
- Administración y tareas burocráticas.
- Traducción y servicios lingüísticos.
- Atención al cliente, cada vez más reemplazada por chatbots.
Empresas como Amazon han eliminado puestos relacionados con idiomas y traducción, sustituyéndolos por sistemas automáticos.
Teletrabajo y vigilancia algorítmica
Aunque se percibe un retroceso, el teletrabajo está más consolidado que nunca: 3,3 millones de personastrabajan en remoto (17% del total). Sin embargo, la IA está generando tensiones por su uso como herramienta de vigilancia algorítmica, comparando tiempos y métricas que pueden emplearse de forma punitiva.
La brecha digital se agrava
Varela alerta de tres brechas formativas:
- Básica: 8% de trabajadores no sabe redactar un email.
- Transición tecnológica: 25% de personas en paro no sabe hacer una videollamada.
- Especializada: falta de formación avanzada en IA.
Además, 8 de cada 10 empresas nunca han ofrecido formación digital a sus empleados, agravando la escasez de perfiles especializados como ciberseguridad o data science.
Un llamamiento final
Varela concluye con un mensaje claro: “La IA ya está aquí. El reto es garantizar una implantación ética, transparente y beneficiosa para toda la sociedad. Deben formarse las personas, pero también las empresas.”


